“El mimo, es una adicción que cuando se conoce y se siente no se puede dejar. El mimo se apodera de la persona y hace con ella lo que no pueden hacer las palabras. El mimo toma el cuerpo y la transformación se realiza al liberar cuerpo y mente, que sea el mimo quien cargue con la responsabilidad y quien actúe. Si se logra esto, logramos la integración entre la persona, el personaje y la audiencia; sólo así logramos el éxito escénico. -El resto del tiempo soy yo, pensando siempre en cómo representar la pantomima de la vida real.”

Debajo de esas caras blancas existen unas personitas que con sus manos y gestos te muestran su simpatía.

Me encanta echar la monedita para ver qué maravilla hace cada mimo, cada mimo es un mundoooo...